La Cámara Uruguaya de Procesadores Avícolas (CUPRA) expresó su preocupación por el aumento del contrabando de carne de pollo, principalmente supremas, percibido por varios actores de la cadena. “A pesar del trabajo que viene realizando la Dirección Nacional de Aduanas al respecto, con un aumento en las incautaciones realizadas por la aduana móvil en los últimos meses, el problema está lejos de solucionarse”, señala el comunicado oficial de la gremial enviado a LARED21 [//www.lr21.com.uy/].
El dato más relevante es la extensión geográfica del fenómeno: el producto ilegal ya no se concentra en ciudades fronterizas. Esta percepción se apoya en la dificultad que encuentran avícolas y distribuidores para colocar el corte de supremas de pollo, mientras que otros cortes como muslo, pata o pollo entero mantienen su salida normal.
A principios de 2026, CUPRA mantuvo una reunión con el director nacional de Aduanas, quien “compartió la preocupación del sector y explicó la estrategia para abordar este problema”. Se abrió un canal de comunicación permanente entre los responsables de la DNA y los directivos de la cámara.
El encuentro fue motivado por dos casos sonados de contrabando ocurridos en pocas semanas. La gremial manifestó su inquietud por la demora en la resolución judicial de esos procesos, “incluso a sabiendas de los plazos que se manejan a nivel judicial, dada la situación alevosa donde se capturó un camión cargado de producto de contrabando”. En ese caso, identificar a los responsables debería ser sencillo, pero la justicia aún no ha dictado sentencia.
Desde CUPRA recuerdan a la población que, en la comercialización de pollo de contrabando, “se desconoce el origen del producto, así como las condiciones sanitarias, bromatológicas y de trazabilidad bajo las cuales fue producido, transportado y almacenado”. El producto ilegal no ofrece las garantías de inocuidad que exige la normativa vigente.
En paralelo, el monitor de precios elaborado mensualmente por CUPRA arrojó en abril una caída importante del -0,86% en el promedio de la carne aviar al consumidor. El pollo entero fue el producto que más bajó: -2,09%. Los cortes con hueso descendieron -0,11%, mientras que los cortes sin hueso subieron +0,10%.
En el último trimestre (febrero a abril de 2026), la carne aviar muestra una baja acumulada de -2,29%. En el mismo período, la carne bovina aumentó un +5,70% y la carne porcina bajó -0,95%. El informe también revela que “continúa aumentando la brecha entre los precios en planchada y el precio al consumidor”.
Los primeros datos de mayo indican que el precio del pollo en planchada volvió a bajar y se ubicó en el eje de los $88 el kilo. Se trata de un valor históricamente bajo que, según CUPRA, “debería verse reflejado en la venta al público próximamente, reforzando el posicionamiento de la carne aviar como una proteína accesible y muy versátil para toda la población”. El comportamiento es cíclico: mientras exista abundante oferta, el consumidor puede capitalizar estos precios bajos.
De acuerdo con el informe de volúmenes comercializados de carne publicado por el Instituto Nacional de Carnes (INAC), el consumo de todas las carnes aumentó en 2025. Sin embargo, el incremento de la carne aviar fue menor al de años anteriores.
Este dato llamó la atención de los dirigentes de CUPRA, porque contradice la tendencia esperable por el comportamiento de los precios. La carne bovina, que tuvo la suba de precios más fuerte (+5,70% en el trimestre), fue la que mostró el mayor aumento de consumo. En cambio, la carne aviar, con bajas sostenidas en los precios al consumidor, registró un aumento más moderado.
La explicación podría estar vinculada a factores estacionales, cambios en los hábitos de compra o al propio efecto del contrabando, que distorsiona la demanda formal de ciertos cortes. Mientras tanto, CUPRA mantiene abierto el canal con Aduanas y espera que los precios bajos del pollo incentiven un mayor consumo en los próximos meses.