Esta semana, nuevos nombres puestos en la palestra se suman a la larga lista de presuntos implicados en la mega estafa piramidal de Conexión Ganadera. Este esquema fraudulento tiene, al día de hoy, unos 4.200 damnificados a los que se les habría robado aproximadamente US$410 millones.
Según reveló el periodista Eduardo Preve en X, un sacerdote de nacionalidad colombiana de apellidos Buitrago López, quien fue vicario general de la Diócesis de Florida, habría adquirido en junio de 2020 cuatro propiedades por US$260.000, la cual habría sido pagada con un cheque emitido directamente por Conexión Ganadera.
Extrañamente, unos meses después, cuando estalló el escándalo, dijo ante medios de prensa que había «confiado todos sus ahorros» en el esquema fraudulento, pero no mencionó públicamente la operación inmobiliaria. Todo esto lo denuncian los abogados Leonardo Costa, Santiago Alonso y María Graciana Abelenda, que representan a varios de los estafados.
Los letrados también denunciaron que el prelado católico también habría renovado un contrato de inversión por US$108.000 un mes después de la muerte de Gustavo Basso, lo cual también es llamativo ya que él era su único nexo conocido en la empresa.
Los abogados también mencionan a una escribana de apellido Ventura, quien habría sido notaria de confianza de la familia Basso durante muchos años. Esta persona, según la denuncia, habría invertido en unas siete operaciones inmobiliarias un total de US$8.9 millones, escriturando bienes a nombre de terceros mientras el verdadero beneficiario final era siempre Basso, de acuerdo a la revelación publicada por Preve.
Ella misma habría firmado formularios antilavado que calificaban las operaciones como «de bajo riesgo» mientras describía a los Basso como «clientes de toda la vida» que «siempre trabaja y progresa». Una de las operaciones, aparentemente, habría sido hecha 8 días antes de la muerte de Basso, cuando la empresa estaba colapsando.
La tercera persona citada por los abogados es un contador de apellido Santeugini quien, tal como ellos narran en la denuncia, supuestamente certificó ingresos de Basso que no se corresponden con la realidad, incluso en períodos en los que Basso ya había traspasado parte de su participación societaria y declaraba ingersos mucho menores.
Los montos certificados por el contador habrían sido insuficientes para justificar las millonarias compras de inmuebles que se formalizaron en el camino.
🔴UN CURA, UN CONTADOR, UNA ESCRIBANA Y CONEXIÓN GANADERA
✔️Los abogados Leonardo Costa, Santiago Alonso y María Graciana Abelenda -representando a víctimas de la mayor estafa financiera de la historia uruguaya- presentaron ante la Fiscalía una denuncia penal que involucra a un… pic.twitter.com/prwyFdfpuF [//t.co/prwyFdfpuF]
— Eduardo Preve (@EPreve) May 26, 2026 [//twitter.com/EPreve/status/2059309397759705422?ref_src=twsrc%5Etfw]
Conexión Ganadera vio la luz en 1999 y captaba fondos de pequeños y medianos inversores haciendo de nexo entre ellos y productores rurales. Proponía comprar cabeza de ganado para cederlas a productores que las engordaban. Luego, les prometía una rentabilidad fija en dólares a los inversores. Pagaba un 20% anual en sus inicios, pero fue bajando hasta estar en el entorno del 7% cuando estaba por colapsar.
Peritajes hechos en el marco de la causa judicial revelaron que solamente había una sexta parte del ganado que debería existir para pagar los réditos prometidos a todos los inversores: clientes que debían tener 400 o 500 animales tenían apenas 30 tras las inspecciones.
En la actualidad, los damnificados están evaluando una propuesta para distribuir US$35 millones en 60 días de forma anticipada, siempre y cuando el 85% de los afectados acepte el acuerdo. Esto representa una pequeña fracción del total del dinero estafado.
Por ahora, solo hay tres personas imputadas. Pablo Carrasco y su esposa Ana Iewdiukow (por estafa y lavado de activos, en prisión preventiva), y Daniela Cabral, viuda del otro director Gustavo Basso (solo por estafa). Basso se quitó la vida chocando con su auto antes de que el escándalo se hiciera público.
Otras presuntas estafas no relacionadas también tienen otros procesos paralelos: Grupo Larrarte y República Ganadera también presentan señales de presuntos esquemas fraudulentos y hay unas 6.000 personas que habrían perdido su dinero.