Diputado colorado propone que indigentes sean enviados a cuarteles militares a trabajar sin paga

Diputado colorado propone que indigentes sean enviados a cuarteles militares a trabajar sin paga

El diputado del Partido Colorado (sector Vamos Uruguay), Andrés Juri, acaba de lanzar al debate público una propuesta que podría dar de qué hablar: según el legislador, el Ministerio de Defensa Nacional (MDN) debería alojar en sus cuarteles a las personas en situación de calle o en situación de indigencia a cambio de que trabajen sin paga; o, como lo dijo él, que hagan “tareas de apoyo” a modo de “contraprestación” por darles alojamiento.

La iniciativa fue presentada el pasado 25 de mayo y se envió a los ministerios de Defensa, Interior, Desarrollo Social y Salud Pública, así como a la Intendencia de Montevideo. En el escrito enviado por Juri asegura que se trata de  “una problemática que se ha agravado en forma sostenida en los últimos años”, y que se ha hecho más visible “en los últimos meses: el aumento de personas en situación de calle y las consecuencias sociales, humanas y de convivencia que ello implica”.

El legislador colorado remarcó que el Estado ya ha prestado instalaciones militares en los años 2020, 2022 y 2023 para alojar a personas en situación de calle durante olas de frío extremo, lo cual, para él, muestra la  “vocación de servicio a la población civil” de las Fuerzas Armadas, aunque limitado como una “respuesta coyuntural”.

“Yo quiero que Defensa pase de ser utilizado de forma coyuntural a ser parte de la operativa estructural”, agregó Juri.

Pero, en este caso, dice el diputado, deberían trabajar sin paga, a cambio de que se les brinde el alojamiento en los cuarteles militares. “No es solamente alojamiento, higiene y comida. Yo propongo que esta gente ayude a hacer alguna actividad en los cuarteles, a trabajar en las caballerizas, con los veterinarios, con distintas tareas de mantenimiento. Que se les proporcione ropa de trabajo, la dignidad de tener algo para hacer. Eso es algo digno y lo necesitan. Necesitan disciplina y orden, un horario para almorzar, para bañarse. Todo eso va a ayudar a insertarse de nuevo en la sociedad”, explicó.

Defensa también debe darles  “un entorno digno, con acceso a servicios básicos que hoy no están garantizados en la vía pública”, aunque también propone “incorporar un componente esencial: la participación activa de las personas alojadas en tareas dentro de los establecimientos como contraprestaciones”.

Juri también propone una segregación especial para las personas que tienen algún problema de salud mental o consumo problemático de estupefacientes. Para ellos, propone “la derivación obligatoria a los dispositivos correspondientes, mediante la coordinación del Ministerio de Salud Pública, el Hospital Militar y otros prestadores que puedan integrarse al sistema”.

En todos los casos, concluye el colorado, el Ministerio del Interior deberá hacer las veces de fiscalizador para que se cumpla “el marco normativo vigente” con el fin de recuperar “el orden en el espacio público”.

La parte más fuerte de la propuesta es la condición de que las personas paguen con trabajo. Eso choca frontalmente con varias normas. Por ejemplo, colisionaría con el Convenio 29 de la OIT sobre Trabajo Forzoso (ratificado por Uruguay) prohíbe exigir trabajo bajo amenaza de cualquier penalidad, incluyendo la pérdida de alojamiento o alimentos.

Si el acceso al refugio está condicionado a trabajar, eso es exactamente trabajo forzoso según esa definición. También puede tener problemas porque Uruguay suscribe el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (art. 8), el cual prohíbe el trabajo forzado u obligatorio.

La Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José) reproduce la misma prohibición en su artículo 6, que apunta en la misma dirección, o sea, que el trabajo forzoso podría configurarse en esta situación.

A nivel nacional, la Constitución uruguaya, artículo 54, establece que el trabajo debe ser libremente elegido y ejecutado. El artículo 7 garantiza la libertad personal. Cualquier norma que obligue a trabajar como condición para acceder a un bien básico entraría en tensión directa con estos principios.

Cuestionado por el semanario Búsqueda, Juri salió a defender su idea: “Dicen ‘ah, querés mandar gente a los cuarteles’ y te tiran con los derechos humanos. Yo quiero saber: ¿dónde están las organizaciones de derechos humanos defendiendo a la gente en la calle y al vecino que no puede salir de su casa porque hay una persona durmiendo en la puerta? Obviamente, hay gente irrecuperable, por algo dedico unos renglones al Hospital Militar. Pero podemos hacer algo con algunos. No puede ser que no se pueda hacer nada por las 3.000 personas que duermen en la calle”, afirmó

“También te van a decir que los estás militarizando, que sos fanático de Bukele y todo eso, ¿y cuál sería la solución? ¿Cuál sería la alternativa? ¿Que Blanca Rodríguez siga diciendo que no ve gente en la calle?”, remató.