Los estados de Nueva York y Nueva Jersey lanzaron el miércoles 27 de mayo una investigación formal sobre la venta de entradas para el Mundial 2026 y emitieron una citación judicial contra la FIFA. El caso reúne denuncias de hinchas que afirman haber sido engañados sobre la ubicación real de sus asientos y señala prácticas que pudieron haber contribuido a inflar artificialmente los precios de los boletos.
La investigación fue confirmada mediante un comunicado conjunto de la fiscal general de Nueva York, Letitia James, y su par de Nueva Jersey, Jennifer Davenport. Ambas funcionarias señalaron que los precios de las entradas para el Mundial 2026 «superaron ampliamente los precios de cualquier Copa del Mundo anterior», lo que derivó en una avalancha de quejas de consumidores.
La FIFA reconoció haber aplicado por primera vez un sistema de «precios dinámicos», un mecanismo que ajusta el valor de las entradas según la demanda en tiempo real, similar al utilizado por aerolíneas o plataformas de entretenimiento. Cuando fue consultado sobre el incremento de precios desde la apertura de ventas en octubre, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, defendió la postura del organismo argumentando la baja oferta de boletos frente a una demanda de escala mundial.
Sin embargo, esa justificación no satisfizo a las autoridades estatales ni a las organizaciones de defensa del consumidor que, según indicó James, solicitaron orientación gubernamental para resolver disputas concretas de aficionados.
El núcleo del conflicto va más allá del precio. James señaló que hinchas que seleccionaron asientos en una determinada categoría —el MetLife Stadium opera con cuatro categorías de ubicación— terminaron asignados a lugares más alejados del campo de juego de lo que habían pagado.
La confusión se agravó porque la FIFA introdujo de forma tardía una nueva opción de entrada premium denominada «Categoría Frontal», después de que las entradas iniciales ya habían sido puestas a la venta y adquiridas por miles de compradores. Esa decisión alteró el mapa de categorías sin que los compradores originales recibieran información clara.
Davenport y James confirmaron que la citación judicial apunta a obtener información sobre la estructura general de precios del evento, los criterios de precios por ubicación, la localización exacta de los asientos y otros detalles vinculados a los ocho partidos del Mundial programados en el MetLife Stadium de East Rutherford, Nueva Jersey. Eso incluye la final del torneo, prevista para el 19 de julio en ese mismo estadio.
«Los neoyorquinos llevan años esperando que el Mundial llegue a su puerta y merecen tener una oportunidad justa de acceder a entradas a precios razonables», declaró James. «Nadie debería ser manipulado para pagar precios exorbitantes por sus asientos; y los hinchas deben poder confiar en que las entradas que compraron serán las que efectivamente reciban.»
Davenport fue aún más directa en su valoración: «La FIFA ha convertido la compra de una entrada para el Mundial en un laberinto de confusión, escasez artificial y precios inalcanzables, todo a costa de los consumidores y los trabajadores de Nueva Jersey.»
El costo real de ir al partido: más allá de la entrada
La investigación pone sobre la mesa un problema más amplio que el precio nominal del boleto. Tomar transporte público desde Nueva York hasta el MetLife Stadium costará más de 100 dólares por persona, mientras que el estacionamiento en el estadio tiene un valor de 225 dólares. Para una familia de cuatro integrantes, el costo de asistir a un partido puede superar los 1.000 dólares sin contar la entrada en sí.
Ese panorama refuerza el argumento de las fiscales: el acceso real al evento no depende solo del precio del boleto, sino de un ecosistema de costos que presiona especialmente a los aficionados de ingresos medios y bajos de la región metropolitana.
La FIFA deberá responder a la citación y aportar la documentación requerida por ambas fiscalías. La investigación no implica aún cargos formales, pero sienta las bases para una eventual acción legal si el organismo no entrega información satisfactoria o si los hallazgos confirman prácticas contrarias a las leyes de protección al consumidor de ambos estados.
El Mundial 2026 se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México entre junio y julio, con 48 selecciones participantes y 104 partidos en total, el más largo de la historia hasta ahora, pero podría ser superado por el próximo: se especula que la FIFA podría incluir a muchas más selecciones.