Guerra de hackers en la dark web: Exponen presuntas identidades de atacantes de ANTEL y Tickantel

Guerra de hackers en la dark web: Exponen presuntas identidades de atacantes de ANTEL y Tickantel

Una nueva escalada en la interna de comunidades vinculadas al cibercrimen y foros de la dark web volvió a poner bajo la lupa la seguridad informática en Uruguay, luego de que un grupo anónimo difundiera acusaciones, documentos y presuntas identidades relacionadas con ataques informáticos contra organismos públicos y empresas estatales.

La publicación, difundida por LaPampaLeaks [//spear.cx/Thread-Free-BCA-LTD-Data-Leak-Dox-Expresidents-Exposed] en un foro clandestino frecuentado por actores vinculados a filtraciones de datos y ciberdelitos, apunta directamente contra un individuo de apellido Caseres, señalado como fundador de la empresa BCA LTD, una firma que se presenta como especializada en ciberseguridad e investigación de amenazas digitales.

El texto sostiene —sin aportar pruebas concluyentes verificables públicamente— que la empresa habría participado en operaciones de infiltración dentro de foros de hackers y en la supuesta creación de un personaje conocido como “Expresidents”, al que adjudican filtraciones y amenazas contra organismos públicos uruguayos. Según el mensaje, el objetivo habría sido generar notoriedad mediática y luego ofrecer servicios de ciberseguridad y análisis de amenazas.

La publicación incluye referencias a un supuesto documento de 35 páginas con “evidencias” contra la compañía, además de capturas de bases de datos atribuidas al RENAPER argentino y acusaciones de manipulación mediática vinculadas a coberturas periodísticas sobre incidentes informáticos en Uruguay.

El mensaje también cuestiona investigaciones periodísticas y reportes sobre presuntos ataques contra sistemas asociados a ANTEL y Tickantel. En particular, acusa a integrantes de BCA LTD y al periodista Juan Pablo de Marco de haber construido una narrativa falsa alrededor de un supuesto enfrentamiento entre grupos de hackers conocidos como “Expresidents” y “LaPampaLeaks”. Este último grupo fue el que realizó la publicación [//spear.cx/User-LaPampaLeaks] de toda esta información.

Dentro del mismo texto, los autores afirman que ciertos incidentes atribuidos a hackeos habrían sido exagerados o incluso inexistentes, señalando que se habría intentado instalar una sensación de vulnerabilidad en organismos públicos uruguayos.

Hasta el momento, ninguna autoridad uruguaya confirmó oficialmente estas acusaciones ni validó el contenido difundido en el foro clandestino.

Uno de los puntos más sensibles de la publicación es la referencia a individuos presuntamente vinculados a ataques contra reparticiones estatales uruguayas. Los autores aseguran conocer información manejada por unidades de cibercrimen y afirman que uno de los sospechosos, identificado únicamente por el alias “uruguayo1337”, desapareció de plataformas de mensajería poco después de que circularan informes sobre su identidad.

El mensaje sostiene que la persona habría dejado de responder en Signal, Telegram y WhatsApp desde la mañana del 26 de mayo, alimentando especulaciones dentro de estos entornos clandestinos sobre un posible operativo policial o una eventual detención.

Sin embargo, al cierre de este informe no existía confirmación oficial por parte del Ministerio del Interior ni de la Policía Nacional sobre allanamientos, detenciones o investigaciones vinculadas específicamente a ese alias.

Especialistas consultados sobre este tipo de publicaciones advierten que los materiales difundidos en foros de la dark web suelen mezclar información real, datos obtenidos ilegalmente, operaciones de desinformación y disputas internas entre actores criminales.

En este caso, los enlaces compartidos apuntan a espacios donde se divulga información personal de individuos —incluyendo datos privados y presuntas bases gubernamentales— cuya obtención podría haber ocurrido mediante accesos ilegítimos o filtraciones no autorizadas.

La circulación de este tipo de contenido representa un riesgo tanto para la privacidad de las personas involucradas como para el desarrollo de investigaciones judiciales en curso.

Por ahora, gran parte de las acusaciones continúan sin verificación independiente y forman parte de una disputa abierta dentro de comunidades clandestinas donde la desinformación, las operaciones psicológicas y la exposición de identidades son utilizadas como herramientas de presión y represalia.